Para responder a esta pregunta, seguramente será mejor comenzar por definir que carambas significa Crowdfunding, y luego entrar en materia.

Si dividimos la palabra en sus dos raíces y las traducimos, seguramente quedará más claro. Crowd significa multitud, mientras que funding es fondeo. Fondeo por la multitud, o lo que es lo mismo: ¿Cómo hago para que la raza me ayude con la lana para mi proyecto?

Ahora si, antes de preguntar ¿cómo le hago para que la raza me ayude con la lana que necesito para mi proyecto?, valdría la pena preguntar ¿de verdad hay manera de que la raza me apoye?

Y aquí es donde un ejemplo puede ser de más utilidad que toda la teoría al respecto.

Hace algunos meses, probablemente seis meses, mi hermana menor platicaba conmigo de lo difícil que le era mantenerse firme en su proyecto de bailar flamenco profesionalmente. Después de un rato de análisis llegó a una conclusión: si tuviera $76,000 para producir un video de su proyecto, este video le podría servir para impulsar su espectáculo. La gran duda era ¿de donde sacar mágicamente $76,000? La respuesta: Crowdfunding.

Así que le hablé un poco de Kickstarter y de su equivalente nacional, Fondeadora, y de cómo estas plataformas eran buenos escaparates para proyectos artísticos, pero también de emprendimiento. Y sin más que esperar se puso a diseñar su proyecto, mismo que puedes ver en: https://fondeadora.mx/projects/flamenco-a-la-mexicana.

Algunos elementos importantes de la creación de un proyecto de crowdfunding son: que no por subir tu proyecto automáticamente la gente te va a visitar, y que al final es una herramienta de venta, así que hay que dedicar un tiempo a hacer que la información sea verdaderamente atractiva.

Respecto del segundo punto, no profundizaré en ello, pero el hecho es que “como te ven te tratan”. Respecto del primer punto, lo que puedo decir es que en la medida en que has ido cultivando una base sólida de seguidores, amigos y familiares, ellos serán la mayor fuente de financiamiento para tu proyecto. Incluso serán ellos quienes pasen la voz para que tú pases la charola.

Bueno, pues así lo hizo mi hermana. De los $76,000 originales que ella buscaba, logró recaudar $87,251, mismos que utilizó para producir su video. Y al final, una cosa llevó a otra, para que todo se diera como ella esperaba. El asunto es que estará presentando su espectáculo “Flamenco a la mexicana” el próximo 3 de mayo a las 9:00 pm, nada menos que en el Lunario del Auditorio Nacional.

Puedes ver un promocional del evento en esta liga: Promocional. Por supuesto, puedes encontrar boletos en Ticketmaster. Y con tu asistencia estarás siendo parte del crowdfunding, ayudando a que un proyecto salga a la luz por decisión de la multitud.

Y ya de paso, si te interesa acercarte al crowdfunding, podrás platicar con María de sus experiencias en este sentido.

El asunto es, en resumen, que el crowdfunding, si bien no es una herramienta mágica, sin duda es una herramienta de financiamiento que, bien trabajada, funciona. Inténtalo.

Si, ya lo sé. El día de San Valentín es solo un artificio más de nuestros vecinos del norte para retacarnos de productos y empujarnos a gastar en aquello que no queremos, gastando lo que no tenemos. Todo eso me queda claro. De hecho siempre he sido más grinch del San Valentín que de la Navidad. Ver mi muro de Facebook retacado de dibujitos cursis y frases romanticonas me hace empalagarme.

Pero como quiera que sea, tanta miel me ha puesto a reflexionar en un tema que es recurrente en mis escritos: ¿Cómo está tu equilibrio entre chamba y vida social?

Porque todos los días nos levantamos como robots y trabajamos largas jornadas para ganar más dinero y al final no tenemos ni tiempo de disfrutar ese dinero.

El dinero solamente sirve para adquirir bienes o servicios que deriven en emociones positivas y por ende seamos más felices. El tiempo… ese si vale oro. El dinero perdido se recupera, el tiempo jamás.

Así que, independientemente de que estés como yo de empalagado por este San Valentín, aprovecha y haz una reflexión: ¿No valdría la pena que le regalaras algo de tu tiempo a la gente que quieres? Tu familia, tus amigos, tu pareja. Seguramente lo agradecerán.

Date el gusto de apagar tu computadora una hora antes hoy, y eventualmente algunos días en el futuro, y regálale esa hora a quienes quieres, que de cualquier manera tampoco es que esa hora te vaya a generar un millón de dólares de ganancia.

Deja de soñar y márcate objetivos

Aunque todos creen tener un objetivo claro al hacer ejercicio, la realidad es que son pocos los atletas (profesionales o aficionados) que realmente definen objetivos claros.

Es mucho más común encontrar una lista de deseos vagos sobre logros, poco definidos y muchas veces inalcanzables. En estos vagos deseos se encuentran palabras recurrentes como “más lejos”, “más fuerte” o “más rápido”. Algo así como el altius, fortius, citius que define a los juegos olímpicos.

Y de pronto vemos que la gente se levanta día con día, se pone los tenis y sale a correr al puritito estilo de Forres Gump. No importa para donde, lo que importa es no parar. Y con esta actitud se inscriben al maratón de Nueva York, para llegar a correr-caminar los 42 kilómetros del recorrido en más de seis horas, creyendo que eso es un gran logro, para regresar a su casa y tumbarse (justificadamente) en el sofá por los próximos ocho meses a ver las nuevas series de Netflix con un bote de palomitas acarameladas. Claro, porque dicen que las palomitas son la botana mas light,  pero nadie les dijo que si las bañas en caramelo más te vale no comerlas.

Y 16 semanas exactas antes del nuevo maratón desempolvan los tenis para iniciar su entrenamiento, soñando que esta vez si bajarán la barrera de las seis horas. Es más, incluso esta vez intentarán bajar de 3:20 y en una de esas hasta se cuelan al maratón de Boston para el próximo año.

La cultura de la inmediatez nos hace creer brutalmente en los ingresos residuales. Todos hemos leído Padre Rico, Padre Pobre, de Kiyosaky y ya, como por arte de magia creemos que saldremos de la carrera de la rata.

Si todo es muy fácil. Kiyosaky dice que hay que dedicarse a los bienes raíces y con eso en un ratito dejo de chambear y vivo de mis rentas.

Claro, lo que Kiyosaky nunca explica es ¿cómo carambas me voy a hacer de mi primer bien raíz para poder pensar que siquiera pertenezco al mundo de los inversionistas inmobiliarios?

Pero no pasa nada. Todo está en soñar. Todo está en declarar que quiero ser rico, guapo y veloz. El cosmos se encargará de lo demás. Soñar no cuesta nada y el cielo es el límite.

Mientras tanto, ¡ah que buenas están estas palomitas light! ¡Me cae!

El asunto es muy fácil. El registro de tiempo en una carrera no es una cuestión accidental que tenga que ver con mis deseos expresados al universo. Es solamente el resultado de los entrenamientos constantes y bien dirigidos. No se trata solamente de acumular kilómetros. Algunas veces tendré que entrar al gimnasio a cargar pesas. Incluso comer sano para bajar de peso, y dormir lo suficiente, son elementos fundamentales de mi entrenamiento.

A las competencias simplemente va uno a comprobar que es capaz de hacer lo que sabe que puede hacer. No son apuestas en un casino, son validaciones de un plan de trabajo preciso.

Y lo mismo sucede en las empresas. El dinero es solamente una medición del trabajo bien hecho. No se trata de trabajar mucho, se trata de trabajar en lo correcto. Y los presupuestos no son apuestas, son cálculos realistas derivados de nuestras oportunidades reales y su cumplimiento es producto del trabajo realizado correctamente.

Entonces dejemos de tener sueños y establezcamos objetivos, si verdaderamente queremos lograr algo.

¿Cómo pasar de esos deseos vagos a objetivos claros? Contestando las preguntas básicas: cómo, cuando, donde e incluso porqué.

No digas: Quiero ser más rápido. Mejor di: Quiero bajar mi tiempo de los 5k en dos minutos. Quiero lograr esta meta en los próximos tres meses. Y para lograrlo comenzaré por bajar de peso cinco kilos, además de fortalecer mi abdomen para tener la fuerza necesaria para elevar mis rodillas y hacer una zancada más larga. Punto.

Si tu objetivo es claro y realista, y tu trabajo es adecuado, te sorprenderás de lo que puedes lograr.

Igualito funciona en las empresas. Deja de soñar con ser millonario. Comienza a decir qué vas a vender, dónde y a quién. Cuanto venderás y cómo lo vas a lograr. Serás millonario como consecuencia de hacer el trabajo necesario y alcanzar el objetivo establecido. No como resultado de declararlo al universo.

-El 80% de la gente es infeliz en su trabajo – repito constantemente en las conferencias que imparto a jóvenes estudiantes de todo el país- y si no me creen, pregúntenle a sus maestros.

Invariablemente esta frase dispara las carcajadas de alumnos, pero también de maestros. De aquellos maestros que tienen la poderosa sabiduría de reírse de ellos mismos.

Hago una breve pausa y concluyo:

-No porque ellos sean infelices en su trabajo. Más bien porque ellos conocen mucha gente así y les pueden platicar sobre ello.

Cuando a mi me llaman a dar una conferencia solamente tengo un objetivo: que el objetivo de quien me contrata se cumpla. Suceda lo que suceda.

Jamás pienso que debo quedar bien con determinado grupo o determinada persona. Tampoco pienso que debo entretener o divertir a la gente. Lo único que me importa es lograr que el objetivo que me plantearon se cumpla. Y esto implica que algunas veces deba ser simpático, para facilitar el aprendizaje, pero otras veces debo ser despiadado, para mover las emociones y despertar al auditorio a la acción.

Si después de sesenta minutos trepado en el escenario nada sucede, entonces he perdido mi tiempo. El resultado debe ser un grupo numeroso de los presentes tomando acciones. Si no se mueven no sirvo.

El riesgo para los que me contratan es que de pronto pueda yo hacer algunas bromas sobre ellos y despertar al auditorio como consecuencia. Siempre he trabajado así y siempre me ha funcionado.

Claro que no todos lo entienden así. Apenas hace unos días di dos pláticas en una escuela que no mencionaré. El primer día para los alumnos y el segundo para los papás. En la plática de los alumnos hice mi tradicional comentario sobre la infelicidad en el trabajo.

¿Cual fue el resultado? Que al día siguiente antes de entrar a dar la conferencia para los papás me recibieron y me solicitaron que evitara hacer bromas sobre los profesores y su situación laboral, porque mi chiste inocente había llegado a oídos de los socios y estaban muy molestos.

De verdad el momento fue sumamente incómodo. Un auditorio repleto de papás esperando escucharme y un aparato de censura tratando de controlar mis palabras, sin importar lo que estas palabras hubieran provocado en la motivación de sus alumnos.

Estuve a punto de retirarme. Si no lo hice fue por la gente que ya estaba sentada, que no sabían que pasaba y que no entenderían el motivo de la cancelación. Decidí quedarme y hablar como acostumbro, de frente y buscando un objetivo. Hice como que no había escuchado.

El resultado, padres muy motivados dispuestos a apoyar a sus hijos para emprender. Llenos de dudas y de entusiasmo.

Una vez más ese único objetivo de generar en el auditorio un resultado funcionó. A pesar de que haya gente que no sea capaz de reírse un poco de su circunstancia. A pesar de que haya profesores de tiempo completo, infelices en su trabajo, que jamás se han parado a manejar una empresa, y que son, por costumbre, los profesores encargados de enseñar emprendimiento en las escuelas.

Vaya este mensaje en agradecimiento a todos aquellos profesores que han tenido el valor de conocer sus deficiencias en determinadas materias y que se apoyan de expertos que aparecen eventualmente en sus instituciones, para motivar a sus alumnos a investigar sobre lo que ellos no saben. Vaya este mensaje en agradecimiento por quienes entienden algo que nos sucede a todos: Nadie lo sabe todo, aunque seas profesor.

Y en el límite, vayan estas lineas para mover las conciencias de aquellos profesores que están más preocupados por su imagen intachable de sabelotodos que por transmitir conocimiento, pero sobre todo, transmitir impulso para la acción. Ojalá que cambien esa actitud en favor del conocimiento.

“Es cómo lidias con el fracaso lo que determina cómo alcanzas el éxito.” – David Feherty

Yo no sé en que condenado momento se nos metió la idea a la cabeza de que la gente exitosa nunca se la ha pasado mal.

De hecho puedo estar seguro que el hecho de haber alcanzado el éxito es solamente consecuencia de haberse sacudido cada vez que terminaron mordiendo el polvo.

Alguna vez leí que la fórmula del éxito lleva 99 cucharadas de fracaso. El asunto es entender que el fracaso es solamente experimentación para ser cada vez más hábiles.

Y en el mundo del emprendimiento es particularmente importante estar abierto al fracaso, pues emprender no es una ciencia, sino un cúmulo de conocimientos empíricos.

Y es precisamente esta condición empírica la que nos obliga a probarlo todo, por duro que pueda ser.

O como dicen por ahí: Echando a perder se emprende.

CONSULTA

Hola Carlos:

Te escribo porque quiero contarte mi actualidad. He comenzado mis prácticas profesionales de Ingeniería Industrial desde hace 3 meses y he caído cuenta de algo muy importante: como dices tú: “Lo malo no es ser empleado, lo malo es serlo toda la vida”. He proyectado mi carrera (reflejada en la de mis superiores, ingenieros consagrados a la empresa por 10, 15 o hasta 20 años, especialistas en sus áreas). Y creo que aunque llevo poco en éste ambiente, comparto contigo esas ganas de desarrollarme en otro ámbito; ser un empresario freelancer como tu lo propones.

La verdad no me veo como un ingeniero especialista en un área, viviendo toda la vida para la industria.  Desde que te comencé a leer me ha llamado la atención el trabajo que realizas, así que quisiera que, de tus vivas letras en un mail, me aconsejes algo para hacer en mi corta carrera.

Saludos Amigo,

 

Un nuevo profesionista

 

RESPUESTA

Estimado nuevo profesionista:

La práctica profesional como empleado (cuando tienes esa inquietud constante de emprender) debería darte dos resultados muy claros:

1. La identificación de necesidades

2. Una estructura financiera sólida

Mientras haces tus prácticas puedes aprender mucho del mercado donde te encuentras, puedes ver el tipo de servicios que contratan o los que ofrecen. Puedes identificar en estos servicios aquellas inconformidades constantes y comenzar a idear la forma de resolverlas. Es una continuación entre la escuela y tu empresa. Es un laboratorio de observación.

Entre el punto 1 y 2 está la posibilidad de que, sin hacer uso (o al menos abuso) de los recursos de quien te emplea, puedas comenzar a sondear el mercado para esos productos con esas características innovadoras que han venido a tu mente.

Yo te sugiero que arranques una campaña de Google adWords ofertando esos servicios. Busca que el costo por click sea inferior a los diez pesos de inicio, y conforme vayas mejorando tu oferta busca bajar el costo por click. Destina $3,000 mensuales a esta actividad y estarás generando una mercadotecnia sólida y barata. Cuando alguien te pida cotización mándala, y no te desanimes, que tardarán en caer los primeros clientes. Cuando cierres tu primera venta busca hacer el trabajo sin separarte de tu empleo. Poco a poco, si todo camina correctamente estarás más cerca de verte obligado a abandonar el empleo y seguir por tu rumbo.

Y ahí es donde el punto dos toma el mayor impacto. Mientras tengas un empleo debes contener esa necesidad de darte buena vida porque, cuando tengas tu propia empresa, pasará mucho tiempo para que te puedas dar esa buena vida otra vez. Destina de tus ingresos $3,000 a tu mercadotecnia en adWords, y ahorra lo más que puedas con la intención de generar un fondo de protección que cubra tus necesidades por, al menos, seis meses, para que cuando seas independiente ese fondo te pueda ayudar a librarla.

No inviertas en tu empresa más que mercadotecnia y, conforme vayas teniendo ventas, entonces haz las inversiones con el dinero en la mano. Procura no inyectar dinero propio al negocio más allá de los $3,000 destinados a mercadotecnia, y cuando tengas ventas procura cobrar un porcentaje sobre esas ventas como honorarios. No mezcles las cuentas personales con las de la empresa.

Este proyecto te puede llevar un par de años mientras eres empleado y probablemente unos tres años más para estabilizarte como independiente.

Te deseo el mejor de los éxitos,

 

Carlos Aliaga

 

¿Quieres consultarme algo? Escríbeme a caliaga@endira.com.mx.

CONSULTA

Hola Carlos:

¡Oh!, ¿como empezar? Me encantaría que me orientes. Mi hija y yo queremos aprender a ser empresarias. Mi hija estudia la carrera de diseño de modas en la ciudad de Querétaro y ella tiene la idea de crear su propia marca de ropa.

La idea inició por tener una pequeña maquiladora y dar empleo a madres solteras. También pensamos meternos en la Secretaría de Economía para obtener un crédito y tener la maquinaria adecuada y materiales para el diseño y la creación de las prendas. Será ropa para dama. Igual ya pasando el tiempo podríamos implementar para caballero.

Empezamos por investigar sobre las incubadoras y elegimos en este momento una, en la cual ya iniciamos.

Todo esto es nuevo para nosotros pero prometimos que no daríamos marcha atrás y que nos informaríamos  lo mas posible para poder darle forma y empezar a poner los cimientos de este nuevo proyecto.

Sabemos que es un camino de mucha disciplina, constancia, tenacidad y demás, pero nos gustaría muchísimo que, en base a tu experiencia, nos orientes para que podamos hacer la cosas de la mejor manera.

Me despido y quedo en espera de tu buen consejo.

 

Una madre entusiasmada

 

RESPUESTA

Estimada madre entusiasmada:

Te doy unos puntos rápidos en función de lo que me planteas:

1. Montar una maquiladora implica muchos gastos fijos. Mejor subcontrata maquiladoras ya instaladas y convierte tus costos en variables.

2. Si el crédito de la Secretaría de Economía es a fondo perdido, adelante, pero si hay que pagar, ten cuidado. Lo mejor es comenzar con capital y no con deuda.

3. El proceso de las incubadoras es muy lento y no garantiza resultados. Mejor aprovechen el tiempo para desarrollar tu marca, que es la parte más importante del proyecto. Ahora que, si ya comenzaron con la incubadora, pues aprovechen todo el aprendizaje.

4. Disciplina y tenacidad sin duda son las fórmulas. Yo agregaría flexibilidad, para adaptarse a lo que el mercado pide y no querer que el mercado se ajuste a ustedes.

Si quieres profundizar un poco más te doy tres opciones:

1. Lean “Operación Empresa”, mi libro que habla de como diseñar una empresa exitosa

2. Lean “Echando a perder se emprende”, particularmente el capítulo que se refiere al capital, para que comprendan la diferencia entre deuda y capital

 

Te deseo el mejor de los éxitos,

 

Carlos Aliaga

 

¿Quieres consultarme algo? Escríbeme a caliaga@endira.com.mx.

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