¿Te parece poco?
Ya sé que te parecerá extraño si te digo que en este blog no vas a encontrar muchas entradas nuevas cada que lo visites. Pero esto es por tu propio bien y tu salud mental (y la mía).
¿No me crees? ¿Que pensarías si después de inscribirte en mi blog comienzas a recibir un nuevo mail cada día con la primera tontería que se me ocurrió escribir?… No me lo digas, al final de la primera semana dejarás de leerme, y al final de la segunda es muy probable que mandes mis correos a tu carpeta de spam, o peor aún, entres a mi blog para cancelar tu suscripción y recuperar la tranquilidad de tu bandeja de entrada.
Yo quiero que me leas, así que prometo solemnemente con mi meñique al aire y diciendo las palabras mágicas: “Pinky promise”, que si tú te inscribes a mi blog no recibirás más de 15 piezas por año escritas con mucho cuidado para mantenerte cerca.
Dicho lo anterior te invito a que con toda confianza busques el botón de Suscribir y le piques.
Ahora bien, también puede ser que por tu propia voluntad desees leer un poco más de mi trabajo. En ese caso te invito a que leas mi columna de Ejecentral. Por ello te invito a que me sigas leyendo aqui. Pero eso lo harás tú cuando así lo desees, y no porque te esté saturando de mensajes en tu mail.
¿De acuerdo?
Nos vemos eventualmente por estos rumbos y mientras tanto te deseo la mejor de las suertes al emprender.
Carlos Aliaga
