Loaeza o La ley del plumón morado

-¿Sabes que? Si firmo mis libros con un plumón morado en lugar de esta pluma negra, hace juego con el color de la portada y el libro se verá más coqueto – le comentó Guadalupe Loaeza a Mariana, la Directora de Mercadotecnia de Editorial Endira, mientras firmaba un ejemplar de “El arte de ser abuela” en la Feria del Libro de Guadalajara -. Quiero un plumón morado para firmar los libros.

Muchos comentarios he escuchado en contra de Guadalupe Loaeza por sus ideales políticos o por la temática de sus escritos. Lo que es un hecho es que la señora tiene un público lector fiel (lo que la convierte en una marca), y que su producción y sus ventas son la envidia de más de un escritor (obvio, muchos de ellos la critican porque quisieran estar como ella).

Actualmente, en veinticinco años de publicar libros, con “El arte de ser abuela” de Editorial Endira (que publica también mis libros), Guadalupe ha alcanzado cuarenta y tres libros lanzados. Casi dos por año durante toda una vida profesional.

-¿Que tal si a la hora de la comida alguien se lanza a comprar el plumón a una papelería? – comentó Mariana a alguien más en el stand de la editorial, a unos metros de donde se encontraba la autora.

-Mariana, quiero firmar con un plumón morado – insistió Guadalupe Loaeza un par de minutos después, sin perder nunca la sonrisa.

-Ya estamos viendo como conseguírselo – contestó amablemente Mariana.

-Quiero firmar este libro con un plumón morado. En la sección de niños hay plumones Vayan por un plumón morado para que pueda firmar este libro – insistió.

Acto seguido hubo una movilización urgente en el equipo de la editorial para que en menos de dos minutos el plumón morado estuviera en las manos de la escritora, y la dedicatoria en el libro a su gusto.

-¿A poco no se ve más coqueto así que con una pluma negra? – comentó con una sonrisa Guadalupe, y siguió atendiendo a todos los lectores que se acercaban a solicitar su autógrafo.

Me queda claro que para que un autor pueda publicar cerca de dos libros por año durante un tiempo tan largo como veinticinco años, es porque esa persona es disciplinada y constante. Es porque no está sentada en una silla, o acostada en una hamaca, esperando la gloriosa aparición de la musa inspiradora.

Sin duda Guadalupe Loaeza se sienta todos los días a escribir a la hora que tiene que escribir, sin interrupción y con disciplina. Y sin duda esa disciplina la ha transmitido a la gente que trabaja con ella, de forma directa o indirecta. Editores, correctores de estilo, diseñadores, publicistas. Todo aquel que ha trabajado con Guadalupe Loaeza sabrá que las cosas se resuelven en el momento. Sabrá que si se requiere un plumón morado, se requiere en ese preciso instante, no en unas horas, no mañana.

Solamente así se puede producir un resultado exitoso.

Otros autores, muchos de ellos, serían calificados en el idioma inglés como procrastinators, que para desgracia de nuestro idioma no hay una palabra literal que signifique lo mismo, pero que se refiere a aquel que acostumbra dejar las cosas para más tarde.

Otros autores no producen lo que la señora produce, y no venden lo que la señora vende. Otros autores no se preocupan por el color de la tinta con la que firman, y si lo hacen, piensan que más adelante pueden resolver aquello que de momento no es tan importante.

Guadalupe Loaeza, en cambio, no solamente ha producido más de cuarenta libros, ni se preocupa exclusivamente por el color de la tinta con que firma autógrafos. A la señora hay que verla trabajando.

En Guadalajara la analicé a detalle. Daba entrevistas lo mismo en la mañana que en la noche, parando algunas veces a comer solamente un sandwich y seguir trabajando. Saludaba amablemente a todo el que se le acercaba, aceptaba fotos, firmaba autógrafos.

Uno de esos días estuvo firmando libros por más de dos horas, y cada firma era una dedicatoria personalizada que los lectores agradecían de todo corazón.

Guadalupe Loaeza, le guste a quien le guste, ha construido un público lector fiel por medio de constancia, dedicación, respeto, y un sentido de urgencia soprprendente para una mujer que a estas alturas de la vida podría haber ya adoptado una postura de diva, que merecida la tiene. Pero no lo ha hecho así. Porque ella sabe que esto se sigue construyendo todos los días.

Yo vi a Guadalupe Loaeza pedir un plumón morado y hacer que todos se movieran para que ella pudiera tenerlo. Yo vi como, a partir de ese momento, Mariana cargaba siempre un plumón morado de repuesto, para evitar correr si al anterior se le acababa la tinta o se perdía.

Yo, a partir de ese momento, he adoptado una nueva ley de trabajo: “La Ley del Plumón Morado”. Y con esa nueva ley evitaré dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Solamente así, en veinticinco años, estaré donde siempre he soñado que me gustaría estar. No hay más.

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16 comentarios
  1. Sin duda, el esfuerzo y la constancia son aquellos atributos que todo emprendedor debería tener. Creo que es ahí (en conjunto con otras características) que es donde radica la diferencia entre tener éxito o ser alguien exitoso. Que interesante ejemplo que como dices aún después de un gran tiempo de hacer su trabajo se siga teniendo esa disciplina que sin duda es el sello personal de tan interesante escritora. Ojalá podamos adoptar todos una ley así incluyéndola dentro de nuestro proyecto de vida a largo plazo. Saludos.

  2. Raúl García dijo:

    Pues a comprar el plumon morado¡¡¡¡¡ desde hoy para usarlo todo el año.

  3. Julio Popocatl dijo:

    Buen artículo y buena anécdota para mostrarnos que personas como la Sra. Guadalupe Loaeza logran ser exitosas debido a sus buenos hábitos de vida y de trabajo.

    No estoy de acuerdo en que no hay una palabra equivalente en nuestro idioma para “procrastinator”. Por supuesto que la hay, y no una, sino varias. El español tiene mucho más vocabulario que el inglés.

    El verbo transitivo postergar tiene muchos sinónimos: diferir, retrasar, retardar, demorar, atrasar, dilatar, aplazar, posponer.
    “Postergador” sería una palabra equivalente, aunque “dilatador”, “demorador”, “diferidor” o “aplazador”, también pueden ser apropiadas para “procrastinator” que por cierto, suena a “terminator”.

    Saludos Cordiales,
    Julio

    • Carlos dijo:

      Julio: Muchas gracias por la aclaracin. De hecho me comentaron tambin en Twitter que la palabra “procrastinar” ya fue aceptada por la Real Academia de la Lengua, con lo que este problema queda resuelto. El 02/01/2012, a las 16:14,

      • la palabra procrastinar viene del latín, hace mucho que pertenece a nuestro idioma, es sólo que no la usabamos hasta que conocimos la traducción al inglés. ¡Saludos! =)

  4. Lo significativo es lo q escribas sin importar el tipo de plumón q uses…..La constancia, la dedicación, el trabajo, las ganas…..!!!

  5. Buenísimo Carlos! De alguna forma me recordó un poco el tema de Steve Jobs y lo criticado que fue (o sigue siendo) en muchos sentidos, pero si algo tenía eran dos cosas: HACÍA algo y se enfocaba en los detalles, y estoy convencido que hoy vivimos en una época en la que no es suficiente tener buenas ideas, o para el caso, un buen producto/servicio, es esencial ejecutar y los detalles son los que hacen la diferencia.

    Saludos,
    Marco Ayuso

  6. Lilia dijo:

    pues no me gusta como, ni lo que escribe Loaeza pero definitivamente es de admirar su disciplina

  7. Hay un término en español para la palabra Inglesa: Postergación/postergar/postergadores. Fuera de eso, de acuerdo contigo

  8. Iba a procastinar el RT a tu muy buen acto epistolar, ya que no me gusta lo que dice la señora Loaeza, que se cree de la realeza; sin embargo, doy RT a la constancia y la destreza, aunque por un plumón morado ponga a la FIL con los pies en la cabeza.

  9. Felicidades por la reflexion y me gusta la filosofía del plumon morado, a veces la gente no le da importancia a los detalles, pero eso es lo que los mantiene en ese lugar estatico en el que estan, sin embargo los grandes como en este caso Lupita Loaeza, si le dio esa importancia que lleva intrinseca la experiencia, el detalle y la grandeza, pocos lo pueden ver, por eso desgraciadamente poca gente brilla en este mundo.

    Gracias por compartir y saludos!

  10. Estrictamente Intimo dijo:

    Muy buen post Carlos. Gracias por campartir.

  11. Muy educativo el post, Carlos, es una buena lección que creo, todo deberíamos aprender y que gran personaje es la señora Loaeza.

  12. Germán dijo:

    Tan claro como el agua, ” No des un paso sin tener firme el otro pie ” A darle Atomos!!!

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