Deja de soñar y márcate objetivos

Deja de soñar y márcate objetivos

Aunque todos creen tener un objetivo claro al hacer ejercicio, la realidad es que son pocos los atletas (profesionales o aficionados) que realmente definen objetivos claros.

Es mucho más común encontrar una lista de deseos vagos sobre logros, poco definidos y muchas veces inalcanzables. En estos vagos deseos se encuentran palabras recurrentes como “más lejos”, “más fuerte” o “más rápido”. Algo así como el altius, fortius, citius que define a los juegos olímpicos.

Y de pronto vemos que la gente se levanta día con día, se pone los tenis y sale a correr al puritito estilo de Forres Gump. No importa para donde, lo que importa es no parar. Y con esta actitud se inscriben al maratón de Nueva York, para llegar a correr-caminar los 42 kilómetros del recorrido en más de seis horas, creyendo que eso es un gran logro, para regresar a su casa y tumbarse (justificadamente) en el sofá por los próximos ocho meses a ver las nuevas series de Netflix con un bote de palomitas acarameladas. Claro, porque dicen que las palomitas son la botana mas light,  pero nadie les dijo que si las bañas en caramelo más te vale no comerlas.

Y 16 semanas exactas antes del nuevo maratón desempolvan los tenis para iniciar su entrenamiento, soñando que esta vez si bajarán la barrera de las seis horas. Es más, incluso esta vez intentarán bajar de 3:20 y en una de esas hasta se cuelan al maratón de Boston para el próximo año.

La cultura de la inmediatez nos hace creer brutalmente en los ingresos residuales. Todos hemos leído Padre Rico, Padre Pobre, de Kiyosaky y ya, como por arte de magia creemos que saldremos de la carrera de la rata.

Si todo es muy fácil. Kiyosaky dice que hay que dedicarse a los bienes raíces y con eso en un ratito dejo de chambear y vivo de mis rentas.

Claro, lo que Kiyosaky nunca explica es ¿cómo carambas me voy a hacer de mi primer bien raíz para poder pensar que siquiera pertenezco al mundo de los inversionistas inmobiliarios?

Pero no pasa nada. Todo está en soñar. Todo está en declarar que quiero ser rico, guapo y veloz. El cosmos se encargará de lo demás. Soñar no cuesta nada y el cielo es el límite.

Mientras tanto, ¡ah que buenas están estas palomitas light! ¡Me cae!

El asunto es muy fácil. El registro de tiempo en una carrera no es una cuestión accidental que tenga que ver con mis deseos expresados al universo. Es solamente el resultado de los entrenamientos constantes y bien dirigidos. No se trata solamente de acumular kilómetros. Algunas veces tendré que entrar al gimnasio a cargar pesas. Incluso comer sano para bajar de peso, y dormir lo suficiente, son elementos fundamentales de mi entrenamiento.

A las competencias simplemente va uno a comprobar que es capaz de hacer lo que sabe que puede hacer. No son apuestas en un casino, son validaciones de un plan de trabajo preciso.

Y lo mismo sucede en las empresas. El dinero es solamente una medición del trabajo bien hecho. No se trata de trabajar mucho, se trata de trabajar en lo correcto. Y los presupuestos no son apuestas, son cálculos realistas derivados de nuestras oportunidades reales y su cumplimiento es producto del trabajo realizado correctamente.

Entonces dejemos de tener sueños y establezcamos objetivos, si verdaderamente queremos lograr algo.

¿Cómo pasar de esos deseos vagos a objetivos claros? Contestando las preguntas básicas: cómo, cuando, donde e incluso porqué.

No digas: Quiero ser más rápido. Mejor di: Quiero bajar mi tiempo de los 5k en dos minutos. Quiero lograr esta meta en los próximos tres meses. Y para lograrlo comenzaré por bajar de peso cinco kilos, además de fortalecer mi abdomen para tener la fuerza necesaria para elevar mis rodillas y hacer una zancada más larga. Punto.

Si tu objetivo es claro y realista, y tu trabajo es adecuado, te sorprenderás de lo que puedes lograr.

Igualito funciona en las empresas. Deja de soñar con ser millonario. Comienza a decir qué vas a vender, dónde y a quién. Cuanto venderás y cómo lo vas a lograr. Serás millonario como consecuencia de hacer el trabajo necesario y alcanzar el objetivo establecido. No como resultado de declararlo al universo.

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4 comentarios
  1. difusoor dijo:

    Aun después de leer ya hora nuevo escuchar los audios de grandes como Dr Hill, Og, Carson, Jim, Tracy etc y etc aprender cientos de lecciones y aplicarlas en nuestras vidas, no exite una garantia de exito, solo mayores probabilidades. Tu post muy fabuloso porque plantea uno de los miles de puntos para esto y es deja de soñar y marca tus objetivos y claro con esto se da un paso hacia adelante. Felicidades

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