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CONSULTA:

Carlos:

Quiero ser emprendedora. Me interesa saber cómo capitalizarme para iniciar mi proyecto.

Saludos y un gusto,

Emprendedora en sus inicios

RESPUESTA:

Querida emprendedora:

Hay muchas formas de capitalizarte. La primera es hacer un plan de negocio que no requiera tanto capital, lo que se logra convirtiendo gastos fijos en variables y evitando inversiones en activos muy caros (en su lugar puedes rentarlos).

La segunda es usar capital propio, que normalmente es limitado, pero que te permite operar sin socios. En esto se debe tener cuidado de no estar arriesgando todo tu patrimonio.

La tercera es acudir a las tres F (family, friends and fools). La gran mayoría de las empresas puede ser capitalizada por familia, amigos y alguno que otro loco que se deje convencer por nosotros.

Le siguen los ángeles inversionistas, que es gente que está buscando invertir en este tipo de proyectos, y en la actualidad una forma de acercarse a este tipo de gente es mediante el crowdfunding.

Luego tienes los fondos de inversión, que son estructuras de financiamiento para grandes capitales.

Por último está el sistema bursatil, donde mediante una oferta pública te puedes hacer de muchos millones para operar una empresa.

En la medida que tu proyecto crece las opciones se vuelven más burocráticas. Te sugiero que comiences por reducir el tamaño de tu inversión.

Te deseo el mejor de los éxitos,

Carlos Aliaga

PREGUNTA:

Hola Carlos,

Estoy llevando a cabo un nuevo proyecto de tecnología con un socio. El es el capitalista y yo soy el industrial, solo que me estoy quedando sin capital para seguir trabajando el proyecto. Mi duda es la siguiente: Aparte de la inversión que involucra toda la creación del proyecto ¿se me tiene que pagar salario ?

Muchas gracias por tu apoyo.

Un socio industrial en aprietos.

RESPUESTA:

Estimado socio industrial en aprietos:

Eso está más en términos de lo que hayan definido de inicio. Es un hecho que tu trabajo tiene un valor y deberías recibir ingresos por ello. La pregunta es ¿cual es la mejor forma de recibir esos ingresos?

Puede ser un salario fijo o variable. El segundo en función de comisiones por venta o cobranza.

Puede incluso ser un fijo por el arranque, digamos, el primer año, donde sabemos que las ventas serán bajas, y luego un tiempo de transición hacia un esquema variable, terminando probablemente con un esquema 100% variable que te obligue a ti a generar resultados siempre.

Ahora, la forma de pago, puede ser contra acciones o beneficios de la empresa, o puede ser directamente en moneda. Idealmente el primer esquema ayudará al flujo de la empresa, pero podrá afectar al tuyo. Probablemente una proporción pagada y otra contra acciones es lo más adecuado.

Lo importante es que dejen las cosas muy claras desde ahora, porque en breve podrán estar en serios pleitos derivados de una situación así.

Te deseo el mejor de los éxitos,

Carlos Aliaga

CONSULTA

Hola Carlos:

¡Oh!, ¿como empezar? Me encantaría que me orientes. Mi hija y yo queremos aprender a ser empresarias. Mi hija estudia la carrera de diseño de modas en la ciudad de Querétaro y ella tiene la idea de crear su propia marca de ropa.

La idea inició por tener una pequeña maquiladora y dar empleo a madres solteras. También pensamos meternos en la Secretaría de Economía para obtener un crédito y tener la maquinaria adecuada y materiales para el diseño y la creación de las prendas. Será ropa para dama. Igual ya pasando el tiempo podríamos implementar para caballero.

Empezamos por investigar sobre las incubadoras y elegimos en este momento una, en la cual ya iniciamos.

Todo esto es nuevo para nosotros pero prometimos que no daríamos marcha atrás y que nos informaríamos  lo mas posible para poder darle forma y empezar a poner los cimientos de este nuevo proyecto.

Sabemos que es un camino de mucha disciplina, constancia, tenacidad y demás, pero nos gustaría muchísimo que, en base a tu experiencia, nos orientes para que podamos hacer la cosas de la mejor manera.

Me despido y quedo en espera de tu buen consejo.

 

Una madre entusiasmada

 

RESPUESTA

Estimada madre entusiasmada:

Te doy unos puntos rápidos en función de lo que me planteas:

1. Montar una maquiladora implica muchos gastos fijos. Mejor subcontrata maquiladoras ya instaladas y convierte tus costos en variables.

2. Si el crédito de la Secretaría de Economía es a fondo perdido, adelante, pero si hay que pagar, ten cuidado. Lo mejor es comenzar con capital y no con deuda.

3. El proceso de las incubadoras es muy lento y no garantiza resultados. Mejor aprovechen el tiempo para desarrollar tu marca, que es la parte más importante del proyecto. Ahora que, si ya comenzaron con la incubadora, pues aprovechen todo el aprendizaje.

4. Disciplina y tenacidad sin duda son las fórmulas. Yo agregaría flexibilidad, para adaptarse a lo que el mercado pide y no querer que el mercado se ajuste a ustedes.

Si quieres profundizar un poco más te doy tres opciones:

1. Lean “Operación Empresa”, mi libro que habla de como diseñar una empresa exitosa

2. Lean “Echando a perder se emprende”, particularmente el capítulo que se refiere al capital, para que comprendan la diferencia entre deuda y capital

 

Te deseo el mejor de los éxitos,

 

Carlos Aliaga

 

¿Quieres consultarme algo? Escríbeme a caliaga@endira.com.mx.

blogylana

Blog invitado por Sona Sánchez-Escuer:

“¿En qué área me recomiendas emprender? “ Esta es una pregunta que llega a mi correo a menudo. Cuando indago un poco más sobre los propósitos de quien me pregunta, suele haber únicamente la idea romántica de emprender.

Emprender es romántico, no digo que no. Pero la verdad, emprender es una consecuencia, no el propósito.

Cuando tenía unos 27 años comencé a hartarme de invertir mis mejores horas laborales a empleos que solo engordaban las carteras e intereses de otras personas. No era lo mío.

Así que pensé que debía emprender. Y entonces me imaginaba como una emprendedora, una dueña de una gran empresa. ¡Que padre! ¿Empresa de qué? Quien sabe. Lo importante es que yo sería la dueña.

Con este enfoque exploré las siguientes ideas de negocio (y por explorar me refiero que en algunas solo llegué al plan de negocios en papel, otras hasta tener los primeros clientes):

Agencia de Servicio de Traducciones inglés y alemán (tenía contactos en la embajada británica y alemana)

• Canastas de regalos

• Agencia de viajes

• Organización de eventos

• Caligrafía a mano para invitaciones de boda y diplomas

• Servicios de mensajería

• Paseador de perros.

• Vender algodones de azúcar los fines de semana

Si, consideré pasear perros y vender algodones de azúcar. Después de todo vivía cerca de un parque y ¿quién no ama a los perros y los algodones de azúcar? Todavía pienso que hubiera sido un hit porque en ese parque no había ninguna de las dos cosas, aunque nunca lo sabremos.

Pero ninguna de estas ideas valía nada sin el verdadero propósito de emprender: Servir a los demás haciendo lo que más disfrutas.

Emprender es el resultado de satisfacer la necesidad de 1. Hacer lo que amas y 2. Resolver un problema (el problema de nuestros clientes).

De otra forma, si solo emprendemos porque estamos hartos del jefe, de nuestra rutina, o simplemente por comer, emprender se vuelve una esclavitud muy parecida a la que estamos queriendo dejar atrás. Se vuelve un “trabajo” no tu empresa.

Mi corazón no estaba ni en la Agencia de viajes, ni en las traducciones, ni en organizar eventos ¡mucho menos en la mensajería! ¿Me hubieran dado de comer? Seguro que si en caso de haber hecho las cosas correctamente ¿Iba yo a ser feliz? ¡Estoy segura que no!

Mi corazón estaba más cerca de los algodones de azúcar y los perros, pero aún así, no era lo que me apasionaba. Lo que más se acercó fue la caligrafía a mano. Y a eso me dediqué durante los siguientes 10 años junto con un pequeño taller de serigrafía.

Pero tampoco estaba mi corazón ahí.

Tratando de sacar a la escritora que llevaba dentro de paseo, descubrí mi verdadera vocación: ayudar a otros. Escribo de finanzas personales y ese es el pretexto pero lo que más me encanta en la vida es la posibilidad de ayudar. Ahora, a eso me dedico. Hago lo que más me gusta y resuelvo una necesidad de mis clientes. (Solo falta decidirme a dejar de ser solo freelance).

Así es como también descubrí, que emprender por emprender no te lleva muy lejos. Emprender es consecuencia de desarrollar tu actividad favorita y darle el sentido de negocio y crecimiento.

“¿En que área me recomiendas emprender?” en el área donde encuentres a tu corazón. Por más loca que te parezca, ahí es donde está la riqueza.

“¿Pero y si no hay lana?” Es otra pregunta muy frecuente.

Si no hay lana, personalmente no recomiendo emprender hasta que haya un “colchón financiero” . Antes de aventarse al agua hay que aprender a nadar un poquito independientemente si lo que haremos nos encanta o solo buscamos el ingreso.

Así que mi recomendaciones financieras son:

• Haz un ahorro de 6 meses (o más) de tus GASTOS. Los clientes nunca llegan al momento en que nosotros necesitamos pagar nuestras cuentas.

• Desaparece tus deudas. Elimínalas. Si teniendo un sueldo fijo son un lastre, emprendiendo algo nuevo pueden ser fatales.

• Aprende finanzas personales. No es tan difícil. Intégralo a tu nuevo rol como emprendedor.

• Empieza siempre de menos a más. Luego nos gana la emoción y montamos oficina, taller, local a todo lujo y en unos pocos días nos quedamos sin recursos.

• Si tienes un socio ambos deben aportar capital y trabajo. Las sociedades de “tu pagas y yo chambeo” rara vez acaban bien.

• Se muy estricto con el dinero del negocio. NO lo mezcles con el tuyo. Asígnate un “sueldo” y no metas mano a la caja chica. Te comerás tu empresa.

• Pide un crédito SOLO cuando: la cantidad de clientes y la cantidad de trabajo/pedidos te lo griten. Cuando veas que o creces, o pereces. NUNCA antes.

Disfruta el camino. La parte financiera suele ser la menos favorita pero es la columna vertebral. Tu pasión por tu negocio, el corazón.

Sonia Sánchez-Escuer empezó a escribir de finanzas personales cuando se dio cuenta de que las deudas y la falta de dinero no dan la felicidad. Autora Diario de una Oveja Financiera y de Apuntes de una Oveja Freelancera (Editorial Planeta), CEO de blogylana.com, voz y producción detrás de Lana&Podcast, imparte conferencias y talleres sobre finanzas personales, liderazgo y vocación profesional. Corredora, ashtangi y freelance de tiempo completo. @blogylana

CONSULTA

Estuve en dos conferencias tuyas y me gustaron. En ellas mencionabas que 19 de cada 20 empresas no llega a 10 años de vida.

En mi familia mi mama quiso hacer una empresa de reciclaje, pero mi papa no quiso por la inseguridad. Ella vio los pasos y el curso en el periódico, donde te enseñan a hacer la empresa de reciclaje, pero ya no se pudo por la inseguridad.

También mi papa y mi tía en 2003 hablaron sobre otro negocio, que era poner 15 gasolineras pequeñas por todo el país o por todo Tampico, pero se animaron a que una de esas estuviera en Cozumel, y que ademas ahí mismo tuviera taller. Y otras 2 mas grandes en carretera, para que sirvieran para camiones grandes, pero no se pudo porque no hubo dinero y era mucho trabajo.

Más adelante mi papa me dijo que eso solo era un proyecto, pero mas bien solo fue un comentario guajiro. Me hubiera gustado que si se hubiera hecho ese negocio de las gasolinera y el taller. Dice mi papa que fue por falta de dinero y que es una franquicia muy cara y que hizo falta dinero. Ahora dice que que bueno que ya no se hizo el negocio por la inseguridad, que andarían tras nosotros.

ALBERTO IGLESIAS MORENO

RESPUESTA

Cuando leí tu correo me vinieron a la mente tantas pláticas que he escuchado a lo largo de mi vida, entre amigos, entre familia. Todos tienen el gran negocio que los va a sacar de pobres… Pequeño detalle, necesitan mucho dinero para salir de pobres. Mejor sigamos siendo pobres y soñando con empresas que nunca tendremos.

Uno de los grandes problemas por los que la gente no emprende es porque cree que requiere grandes cantidades de dinero. Claro, si vas a abrir una franquicia de Pemex, seguramente requerirás gran cantidad de dinero, pero no solo de franquicias vive el hombre. Y de paso se liga el tema de la inseguridad. Si abres un comercio eres presa fácil de la inseguridad.

Si buscas modelos de negocio a puertas cerradas, de esos que no se ven pero que trabajan detrás de los comercios que si se ven, como los proveedores de esos comercios, las empresas que les dan servicio, etc, entonces tienes un modelo de empresa que no es tan inseguro y que no requiere tanto dinero para arrancar, porque los gastos fijos se reducen.

Y así evitas que todo quede en sueños.

Te deseo el mejor de los éxitos,

Carlos Aliaga

¿Quieres consultarme algo? Escríbeme a caliaga@endira.com.mx.

CONSULTA

Soy publicista y hace un año comencé a trabajar de manera independiente. Hice mi SA de CV con un conocido y comenzó todo a avanzar. En el camino perdí al socio y el proceso de hacer todo solo es complejo debido a los tiempos, clientes, costos y tareas.

Hoy tengo una persona trabajando conmigo con sueldo fijo y otra por comisión, pero no se ha cerrado nada. Es un tiempo complejo.

De manera escalonada podré tener un capital que me permitirá hacer esfuerzos para sacarle jugo a la empresa, pero en este momento me siento perdido.

¿Sabes de algún lugar, además de Capital Semilla y Proempleo, que me puedan dar más info para complementar tus impresiones?

Gracias de antemano,

 

RESPUESTA

Pues no. Además de Proempleo no ubico muchas instituciones que estén haciendo esta labor.

Es difícil que te comente esto, porque puede ser increíble, pero no es capital lo que más necesitas, sino una verdadera misión de transformar las cosas.

Si tú ubicas a quien ayudar y como ayudarlo, seguramente todo irá hacia arriba.

Ayudar a alguien no quiere decir regalarle tu trabajo, quiere decir enfocarte en lo que esa persona necesita y el dinero llegará si la misión es correcta.

Te pongo mi ejemplo particular. Yo comencé a escribir para ayudar a otros emprendedores, porque a mi me había costado mucho trabajo. Nunca pensé ganar dinero de escribir.

La voluntad de ayudar fue tan sincera que todo se volcó, y cuando me di cuenta estaba vendiendo libros y conferencias.

Hoy el trabajo de escribir y hablar es una buena parte de mi ingreso, y mi intención sigue siendo la misma: “Ayudar a otros emprendedores a no sufrirla tanto”.

Si te dijera que este proyecto de escritor y conferencista es mi empresa que menos capital me ha costado y que más rentable ha sido, probablemente no me lo creerías.

Piénsale un rato. Encuentra una misión y aférrate a ella. Los clientes llegarán.

Te deseo el mejor de los éxitos,

 

Carlos Aliaga

 

¿Quieres consultarme algo? Escríbeme a caliaga@endira.com.mx.

-¿Socios o en solitario? – me preguntaba Alfredo Flores en una videoconferencia -, porque estoy diseñando mi proyecto de empresa, pero estoy atorado en esa decisión.

  • Ante la duda más vale solo – le contesté.

Bueno, no exactamente le contesté eso. Durante los siguientes ochenta minutos me aventé un clavado a hacer un análisis detallado de la situación particular de Alfredo para poder responder de forma más particular a su duda. La realidad es que todo ese rollo mareador de ochenta minutos es irrepetible en un texto breve, no es de aplicación general sino particular, y finalmente la conclusión a todo ese análisis se puede interpretar como: Ante la duda más vale solo.

Pero ¿donde se origina esta duda? ¿o cuales son esos elementos tradicionales que nos hacen pensar que necesitamos de un socio (o varios)?

Parafraseando un poco al gurú de la empresa Guy Kawasaky puedo listar algunos de ellos:

  1. Necesito capital porque mi empresa debe ser grande.
  2. Necesito capital porque lanzar mi producto es caro.
  3. Necesito capital porque necesito producir en serie.
  4. Total, con que tenga el 51% de las acciones yo tengo el control.
  5. Necesito socios porque ellos agregarán valor a mi empresa.

La realidad es que a cada uno de estos puntos hay una respuesta contraria que vale la pena plantearse antes de tener que desandar lo andado. ¿Como plantearía yo estos paradigmas? Aqui les va un poco más de detalle de esos largos ochenta minutos con Alfredo:

  1. Mi empresa no debe ser grande. De hecho no todos los barcos anclados en la marina de Cancún (o Acapulco, o Miami, o el puerto que escojan), pertenecen al dueño de una gran empresa. Es más, me atrevo a decir que muy pocos lo son. Y por si fuera poco, muchos emprendedores no deseamos tener un barco anclado en Cancún, por lo que seguramente no necesitamos una empresa muy grande. ¿Ya hicieron la cuenta del tamaño que quisieran que tenga su empresa para tener el nivel de vida al que aspiran?
  2. En lugar de un gran lanzamiento de un producto terminado (que después nadie quiera vender) prefiero desarrollar un prototipo y encontrar un cliente (al menos) que me diga que cambios debo hacerle para que le agrade más. Eso generará un segundo prototipo, que a su vez generará un tercer prototipo, que generará un cuarto, y así. No hay mejor estudio de mercado que poner el producto (o servicio) en manos de quien lo usará.
  3. Claro que no necesito producir en serie. De hecho producir en serie me pone en el riesgo de quedarme con mucho inventario que nadie quiere. Mientras que una producción limitada me permite ser flexible y encontrar la manera de satisfacer realmente al cliente. ¿Precio? No es la estrategia más adecuada competir por precio cuando se puede competir por satisfacción y flexibilidad.
  4. Si tengo el 100% tendré más control que si tengo el 51% de las acciones, pero por encima de mi serán mis clientes quienes tengan el control. De otra forma mi atención deberá estar dividida entre atender a mis socios o atender a mis clientes, quienes tienen objetivos muy diferentes con mi empresa. Mis socios quieren dinero, mis clientes quieren servicio. Atender a mis socios seguramente afectará las decisiones que tome hacia mis clientes.
  5. Es cierto, hay gente que puede agregar valor a mi empresa, pero no necesariamente los tengo que convertir en mis socios. Muchos de ellos circulan por internet con excelentes ideas, otros han publicado sus libros. Aunque si, puedo aclarar que de todo lo que un socio puede aportar, lo más interesante es el valor que me ofrezca, y lo menos importante es su dinero. Si un socio solo ofrece dinero, bien vale la pena pensárselo. Si un socio me ofrece valor, la pregunta sería si ese valor no se contrapone con mis deseos o con los deseos de mis clientes, de manera que a la larga sea una pesadilla.

Es cierto, cuando uno inicia trae el nervio a todo, y es muy difícil lanzarse solo a la aventura. Creemos que andar en bola nos ayuda, creemos que sin mucho capital no la haremos. Esto puede ser ligeramente cierto al principio (y solo ligeramente), el problema es que cuando las cosas estén bien (algunos años después) nos daremos cuenta que, por tener socios, necesitamos tener una empresa más grande, y entonces nos costará más trabajo hacerlos a un lado.

Ante la duda, desde el principio, más vale solos.