A San Memo por milagros recibidos

Así comenzaron mis oraciones nocturnas: “Doy gracias a San Memo Ochoa por milagros recibidos”. ¡Caray! ¡Que forma de parar! Y no me voy a curar en salud diciendo que yo sabía lo que ese chamaco era capaz de hacer. Es más, acepto abiertamente que consideré la decisión del Piojo tan mala o peor que laContinue reading “A San Memo por milagros recibidos”

Lo dijo David Feherty

“Es cómo lidias con el fracaso lo que determina cómo alcanzas el éxito.” – David Feherty Yo no sé en que condenado momento se nos metió la idea a la cabeza de que la gente exitosa nunca se la ha pasado mal. De hecho puedo estar seguro que el hecho de haber alcanzado el éxitoContinue reading “Lo dijo David Feherty”

No es el destino, es el trayecto

Viajar es, probablemente, uno de los sueños más recurrentes de todos en esta vida. ¿Cuantos países son suficientes? ¿Cuantos viajes? Nunca lo sabremos. Pero hay diversas formas de satisfacer este sueño, tantas como formas hay de matar pulgas. Bueno, la verdad es que no se cuantas formas de matar pulgas haya, pero hay quienes dicenContinue reading “No es el destino, es el trayecto”

Cuando sea grande quiero ser como tú

La siguiente carta la escribí hace dos años y medio como regalo de cumpleaños para mi abuelo. Hoy él se nos ha adelantado y quiero compartirlo a manera de homenaje a una vida de 98 años: “Aunque te había visto por tantos años, tuve la oportunidad de conocerte profundamente cuando cumplí 29 años, apenas laContinue reading “Cuando sea grande quiero ser como tú”

Ni el Titanic ha podido con nuestra arrogancia

-¡Cállese! ¡Cállese! ¡Estoy trabajando con Cape Race! – respondió Jack Phillips ante los insistentes mensajes que Cyril Evans enviaba advirtiendo que el SS Californian había sido detenido y rodeado por el hielo a las 22:00 hrs. Desde el atardecer de ese fatídico 14 de abril de 1912, el telegrafista del Titanic, Jack Phillips había estadoContinue reading “Ni el Titanic ha podido con nuestra arrogancia”

¿Que por qué todavía le voy al Necaxa?

México, D. F. 11 de marzo de 1991 – Cuatro meses de darle vueltas al asunto (de verdad era yo un hombre penoso), y finalmente Mariloli me interceptó en el patio de la escuela para que le aclarara en que situación se encontraba nuestra relación. -¿Pues tú que dices? – le dije muerto de pena.Continue reading “¿Que por qué todavía le voy al Necaxa?”